Viví Cuba Crónicas de viaje por la revolución cubana
Juan Ignacio Incardona y Nicolás Calvo
Turismo y Ciudades
BIENVENIDO A CUBA
El viaje a Cuba lo tenía pendiente desde hacía un tiempo. Cuando
recorrí Sudamérica, por falta de dinero -y porque estaba empezando a
extrañar a los míos tras más de 4 meses de vagar por el continente-, tuve
que suspender mi travesía en Colombia y volver a mí país. Pero desde ese
día, sabía que en algún momento no muy lejano visitaría la isla. Era una
deuda que no me iba a perdonar no saldarla.
Mis lecturas algo superficiales sobre la historia de la revolución cubana,
tornaban muy fuertes mis deseos de caminar por esas tierras ?libres?.
A su vez, se sumaban los testimonios de varios conocidos y amigos que
visitaron Cuba, que decían que vaya lo antes posible, porque no sabían
hasta cuando se iba a mantener el sistema ¿Comunista? ¿Socialista? ¿Estalinista?
¿Leninista? ¿Castrista? Aunque claro, nadie podía decir por qué
iba a modificarse esa realidad, ni en qué iba a devenir, pero la idea de la
llegada del capitalismo a la isla como algo inminente, rodeaba y se dejada
traslucir en todos los testimonios que recibía.
Más allá de esas definiciones ?e indefiniciones- y etiquetas, para mí
Cuba representaba lo diferente, la opción, la variante a este sistema opresivo,
injusto y perverso que es el capitalismo en los países del ?tercer
mundo?. Nos vendieron la receta aplicada por el modelo mundial, Estados
Unidos, pero sin decirnos que dentro de esa receta nosotros estábamos
incluidos entre los países sometidos al gran capital internacional,
e íbamos a ser el eslabón más débil de la cadena productiva globalizada.
Aturdido por estos vaticinios apocalípticos sobre el futuro cubano,
más todavía con la enfermedad de Fidel y los rumores sobre su muerte
que golpean la puerta, me apresuré a ahorrar dinero y partir hacia Cuba.