Compendio Normativo Derecho Procesal PENAL para la Provincia de Santa Fe
Compiladores: Dr. Claudio R. Puccinelli Dr. Ariel Arzamendia Demian Gresores Lew
Otros
Prólogo a la edición 2014
La semilla que como docente plantara en el espíritu y la razón de
los editores responsables cuando eran alumnos de Derecho Procesal Penal
en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, ha
germinado en abundancia y me provoca la esperanza que esta segunda
edición sea sólo un peldaño de una fructífera producción.
En la primera edición hacía una breve referencia a la necesidad del
cambio de paradigma para la constitucionalización del proceso penal y
destacaba la importancia de las nuevas leyes que entrarían en vigencia
en un breve tiempo; pero éste ya ha transcurrido y, a partir del 10 de febrero
de 2014, el nuevo sistema es una viva realidad.
Ya se realizaron las primeras audiencias orales imputativas y de control
de detención y algunas correspondientes al trámite de recursos de
apelación. Las demás vendrán en su momento procesal.
Ahora hay que seguir perfeccionando las normas, mejorar las prácticas
y, por sobre todas las cosas, lograr que este sistema garantizador de
los derechos humanos tenga un alto nivel de eficiencia; pero lo importante
es que el gran paso se ha dado.
Nadie podía imaginar en Santa Fe, antes del dictado del fallo Dieser-
Fraticelli de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que el gobierno
provincial de entonces podía apoyar una reforma al Código Procesal Penal.
Quizás nunca la apoyó sino que se vio políticamente obligado a ello.
Entonces vinieron la ley 12.734 y, con el cambio de gobierno, las leyes
de transición, el código de transición, las leyes del Ministerio Público de
la Acusación, del Servicio Público de la Defensa Penal, de Organización
de la Justicia Penal y reformas parciales a aquella ley 12.734 (v.gr. la ley
13.405), que se incluyeron en esta recopilación junto a otras normas nacionales
e internacionales en la materia.
Si bien existieron opositores tenaces como en todos los procesos de
reformas de la región, nadie ha muerto en el intento. Los que con convicción
y alegría recibimos la puesta en marcha definitiva del nuevo sistema
de enjuiciamiento penal, como los que camaleónicamente ahora lo apoyan
y los que siguen operando en su contra desde las sombras, constatamos
día a día su vigencia y funcionamiento a pleno.
Por todo ello, hoy podemos proclamar junto a quienes nos formaron
en la Universidad y lucharon por un sistema procesal penal humanista y
garantizador, que hemos ganado la batalla.