Anatomia del Alma - TOMO II
Por Jaim Kramer Con Abraham Sutton
Religioso
Los pulmones
El aire fresco que pasa a través de la nariz y de la boca
desciende a los pulmones, donde su oxígeno vital, absorbido
por el sistema circulatorio, es canalizado a través del corazón y
distribuido por la sangre. El oxígeno es consumido en las células,
dando como resultado el dióxido de carbono, que es un material de
desecho enviado a través de la sangre nuevamente a los pulmones
para ser exhalado. El funcionamiento general de los pulmones,
en conjunto con el corazón, ya ha sido tratado más arriba (Capítulo
20). En esta sección, trataremos con más profundidad el aspecto
espiritual de la relación entre el corazón y los pulmones, así como
la relación de los pulmones con la boca y la nariz (los órganos
de la respiración), la tráquea, la laringe y el cuello. También nos
referiremos al poder del habla.
Al tratar el sistema respiratorio, la palabra hebrea rúaj
aparece en forma repetida. Rúaj es un término que posee muchos
signifi cados. En el mundo físico, rúaj puede referirse a un
viento que sopla, o al aire que se transforma en viento cuando lo
respiramos. En el mundo metafísico, rúaj puede ser un espíritu
o puede ser la espiritualidad misma; el rúaj del hombre es la
esencia espiritual básica de su personalidad. La persona también
puede estar poseída por un rúaj (espíritu) desencarnado, por un
rúaj de desesperanza o por un rúaj de alegría. El rúaj Divino
puede descender sobre un profeta. El Rúaj HaKodesh (inspiración
Divina) puede iluminar su mente, o un rúaj seará (una tormenta,
es decir, una confusión mental y emocional) puede amenazarlo
con desarraigar su fe.