Mi Vejez
ARTURO BERNARDO KAC
Biografía
¿Cómo se continúa viviendo después de perder al gran amor de tu vida tras sesenta y cuatro años de complicidad, risas y proyectos compartidos? En *Mi vejez: Relato de vida y viaje*, Arturo Bernardo Kac abre su corazón en una memoria íntima, sincera y profundamente conmovedora que no solo rinde homenaje a su inseparable compañera, Norma, sino que también se convierte en una inspiradora guía de resiliencia y reconstrucción personal en la última etapa de la existencia.
A través de una mirada retrospectiva que abarca desde sus humildes orígenes en el barrio porteño de Villa Crespo, sus desafíos profesionales como sastre, dibujante y constructor, hasta los años de madurez en la Patagonia, el autor nos invita a recorrer los hitos de su historia familiar. Sin embargo, el verdadero núcleo de esta obra radica en el presente: el doloroso proceso del duelo, la aceptación de la vejez y la valiente decisión de no dejarse vencer por la apatía.
Con la ayuda de lo que él llama sus "puntales" —sus hijos, su terapeuta, su profesora de gimnasia y el invaluable apoyo de su entorno—, Arturo emprende un viaje de sanación física, mental y espiritual. El broche de oro lo constituye una entrañable travesía junto a su nieto Alex, una experiencia que desafía sus propias limitaciones y demuestra que la capacidad de asombro, el afecto y la aventura no tienen fecha de vencimiento. *Mi vejez* es un testimonio de amor eterno, una oda a la autonomía y un faro de esperanza para quienes transitan la soledad de una pérdida.
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Sobre el libro
¿Qué me impulsó a escribir este libro en un momento tan difícil de mi vida?
Escribir este libro nació de una profunda necesidad de canalizar el dolor y la angustia tras la partida de mi compañera de toda la vida, Norma. Al principio eran borradores manuscritos donde simplemente buscaba mantener mi cabeza ocupada. Con el tiempo, se transformó en un proyecto creativo para ordenar mis recuerdos, asumir mi vejez con dignidad y compartir mis aprendizajes con la esperanza de ayudar a otras personas que atraviesan un duelo similar.
En el libro menciono a mis "puntales" de recuperación, ¿quiénes son y qué papel juegan en mi día a día?
Mis "puntales" son las personas indispensables que me sostienen y me ayudan a reconstruir mi autonomía. Junto con mis hijos, destacan mi psicóloga Silvina, quien me ayuda a procesar mentalmente el duelo; Cecilia, mi profesora de gimnasia, que me asiste en la recuperación de la fuerza física y la coordinación; y Olga, quien me ayuda en las tareas del hogar. Todos ellos me han enseñado que aceptar ayuda no es perder independencia, sino una forma de seguir viviendo con calidad de vida.
¿Por qué decidí incluir la crónica de un viaje con mi nieto Alex en la parte final del libro?
Ese viaje representó mi primera gran aventura solo tras la partida de Norma, y hacerlo con mi nieto Alex fue una maravillosa sugerencia surgida en terapia. Quería demostrarme que aún soy capaz de salir al mundo y, al mismo tiempo, ofrecerle a Alex un espacio de esparcimiento y conexión. Fue una experiencia inolvidable para ambos que demuestra que las limitaciones de la edad o de la salud no impiden disfrutar del afecto y de nuevas experiencias.