Descripcion: 00- El Monje
Cierta vez una señora me preguntó:
-¿Qué es un monje zen?
-No tengo la más mínima idea ?respondí.
-Pero? usted es un monje Zen ¿no es cierto?
-Lo soy ? le dije ? pero,
¿cree acaso que yo tengo alguna idea de quién soy?
Si la tuviera no sería un monje zen.
-Del Libro ?De Cara al Muro?-
Tiene ya más de setenta años. Cabeza afeitada. Alto, aún
cuando el tiempo habrá erosionado algún centímetro. Alto y
flaco hasta la fragilidad, como si esos versos de Ryokan que
tanto le gustan: ?Como el pequeño arroyo / haciendo su
camino entre grietas musgosas / también yo, silenciosamente
/ me vuelvo claro y transparente? se fueran cumpliendo
apaciblemente en ese cuerpo largo y de escasísimas carnes.
La fragilidad es un efecto preliminar. Se disipa muy pronto. Al
acercarse se siente una intensa fuerza manifiesta sin
empeños. Fuerza que está ahí y se establece, quizás, como
una poderosa determinación que no demanda violencia para
hacerse presente. Esa fuerza está en su gentil amabilidad, en
su rigor como monje, en sus breves y oportunos gestos
paternales, en la infranqueable distancia que suele imponer
entre él y los demás.