Descripcion: Mi estación de ser
Como una nube que pasa
mis ensueños se van, se van,
no vuelven más.
Alfredo Le Pera
De México se me antoja un sabor tamarindo, golosinas
con chile, calaveras de azúcar y unos tangos híbridos que se
dejaban oír en el living de una preciosa casa en Cuernavaca,
que restauraron mi viejo y mi abuelo cuando este último vino
de visita.
Junto a la casa un baldío, donde jugábamos de chamacos
a encontrar crías de alacranes bajo las piedras.
Alguna que otra vez cayó don Armando Tejada de visita,
y tal como recuerda mi vieja fue Liliana Felipe quien nos
alumbró con sus canciones infantiles.
Estuvo, sin quedar en mi memoria, Alicia, quien años
más tarde, ya en Argentina, fue mi maestra de teatro.
Colgado de la pared un dibujo de Guadalupe Posada
(una calavera con su botella de tequila) y una pequeña
guitarra con la que yo aturdía un ?Cristo de Palacagüina?.