Descripcion: Este libro es una recopilación de los juegos que realizo en las clases de danza. Ninguna vez es igual a la otra: cambian las alumnas, las reglas, los materiales, los espacios. Eso es lo más divertido: modificar el juego de acuerdo a lo que tenemos en ese momento.
Ser profesor conlleva una responsabilidad muy grande. En mi caso, no creo que esta se limite a enseñar los movimientos o la coreografía. Pienso que si puedo educar niños, tengo la posibilidad de colaborar para construir un mundo mejor. Un niño feliz también será un adulto feliz. La danza genera felicidad en las personas, libera endorfinas. Estos pensamientos me llevaron clase a clase a preparar juegos para enseñar los diferentes aspectos de la danza. Comprobé que eso, para mí, es la herramienta más valiosa que tengo para transmitir conocimientos.
Jugar desarrolla virtudes y nos permite lograr algo bueno en las personas porque quienes juegan juntos realmente se llegan a conocer, se hacen amigos y se consigue así un grupo de trabajo unido. Un buen grupo siempre es mejor, tanto para los alumnos como para los profesores.