Descripcion: Un sábado a la tarde
Era un sábado a la tarde, yo volvía de una localidad del Sur
luego de una actividad relacionada con mi libro ?Internar a los
Padres en un Geriátrico?. Era un atardecer destemplado y gris,
muy poca gente en la calle y muchas ganas de llegar a mi casa.
Me detuve ante un semáforo en rojo y mientras esperaba la
luz verde para retomar la marcha, aunque no había ningún vehículo
en cuadras a la redonda, de pronto me di cuenta que me había
quedado mirando algo que llamó mi atención: en la parada del
colectivo, que estaba a cinco metros de distancia, una mujer joven,
pero con el rostro envejecido por un indisimulable agotamiento,
acomodaba la ropa y el pelo de dos chicos que, calculé, tendrían
entre doce o trece años cada uno, incluso imaginé que eran mellizos,
hecho que, en realidad hubiera sido anecdótico.
La escena no tenía nada de raro, sin embargo algo me empujaba
a seguir mirando. A veces los vicios profesionales del periodismo
nos impulsan a quedarnos enganchados en personas o temas
que ?algo? tienen. O por lo menos así lo creemos.
¿Y qué había de raro? La verdad, de raro, nada, simplemente
que la mujer, quien seguramente e ....