Descripcion: PRÓLOGO No hay reglas, más que las que dicta el trabajo. Nadie enseña el oficio de escribir, solo se perfilan quienes acompañan, alientan, buscan junto al esforzado aprendiz. La tarea de escribir, según Héctor Ciocchini, es simple. ?Todo se aprende? nos dijo ?cuando uno se pone a escribir. Y para aprender hay que ponerse a escribir. Luego, reflexionar sobre qué hacemos y cómo lo hacemos. Pero, ponerse a escribir. Es como conocer el sabor del pan: ningún libro puede darnos el sabor del pan. Hay que comerlo?. Son caminos secretos que intentan salir de y llegar al corazón. Puentes, perfiles de historias soñadas y recuerdos que se reescriben desde el olvido. Son huellas que los maestros dejaron. Decisiones que imponen humildad. La sugerencia sería andar siempre enamorado de las palabras y sus intangibles dones.
Elsa Calzetta