Descripcion: Pegaso?mi sueño
Desplegué en la infancia cierta devoción por ese ilusorio
caballo, que mecía sus alas audaces, al tiempo que
cabalgaba soberbio y vehemente, entre la claridad del
cielo alterado de nubes rosadas.
Solía desmoronarme sin fin ante el abanico de páginas,
que noche tras noche, iba desplegando ante el asombro
de mi niñez. Aquel libro de cuentos, el elegido, me atraía
como ninguno. En el papel sedoso, mis dedos solían
recorrer la figura fascinante de aquel potro alado, blanco
y con diez veces diez colores, entre el fulgor de sus alas.
Había letras junto a su dibujo, pero mis cuatro años no
sabían leerlas, y ahí se quebraban los sueños por saber
de sus andanzas en el infinito.