Descripcion: En nuestra propia comunidad existen
muchas personas heridas que necesitan ser
ministradas antes que salgamos a ministrar a
las partes más lejanas del mundo.
Así que, examinemos primero nuestro
propio mundo . Y para ser muy específicos,
dibujemos una circunferencia aún más
pequeña de nuestro mundo para mirar un
grupo particular - la iglesia local.
La iglesia está llena de gente que tiene
necesidades que requieren nuestra atención.
Muchos en la iglesia local están sufriendo de
corazones quebrantados - y nunca nadie toma
tiempo para ministrarlos. Por el contrario, a
estas personas, con frecuencia, se les aconseja
con indiferencia ¡Sólo crea en Dios! Deje
que el Espíritu de Dios cuide de usted . O,
En primer lugar, si usted hubiera tenido fe,
no se habría metido en ese lío . Pero Jesús
dijo que nosotros debemos ministrar a los
quebrantados de corazón.