Descripcion: Prólogo
Los pasos de la muchedumbre se sentían pesados marchando con la
fuerza y la seguridad que da pensar que estaban haciendo lo correcto. Su
vigor se sentía en todo el pueblo y hasta el mar temblaba de miedo por lo
que ocurría. Todo transcurría en esa noche gris.
Raquel corría sabiendo que su destino estaba sellado, que no habría
escapatoria a lo que iba a suceder. Sin embargo, intentaba con todas
sus fuerzas que la situación cambiara. En el fondo, ella sabía que era
imposible. Sus pies cansados, su agitación constante aceleraba el ritmo
de su corazón a una velocidad infinita, la respiración se entrecortaba, sus
ojos estaban a punto de estallar con las lágrimas que podrían crear un
lago de angustia esa angustia tan profunda que esta mujer tenía por lo
que estaba ocurriendo. Sus manos tensas mostraban la presión que sentía
y caía, sabía que era el final, pero ¿alguien está preparado para aceptar el
final?
¿De qué le servía saber o predecir el final, leer lo que los astros
determinan o ver la energía en la gente que acudía a visitarla? ¿Servía
ahora su habilidad para leer las cartas o las aguas o las piedras que
marcaban el camino? ¿ ....