Descripcion: Hay personas que gozan de ciertos privilegios, los hay que poseen una sensibilidad especial
para los sonidos y la música, los que tienen el don de la poesía, los que pueden convertir un
trozo de mármol en pura belleza o abrir en una tela una ventana a inauditas dimensiones.
Existen también aquellos que tienen el extraño privilegio de ver mas allá de la simple mirada.
Los que son capaces de atrapar, de aprehender, de hacer suya la sustancia, el espíritu, el
alma en definitiva, de las cosas, descubriéndonos a los demás mortales su prístina belleza, su
mística, su esencia.
En la fotografía de paisajes hay mucho camino transitado, mucho material sensible
impresionado por montañas, ríos, piedras, árboles, ciudades y tantos otros elementos propios
del género paisajístico, pero no mucho que nos conmueva mas allá de lo meramente
pintoresco, es decir que logre trascender la cosa, el sujeto, la postal.
Para lograr esa trascendencia es imprescindible poseer aquella capacidad, aquella sensibilidad
para ver más allá del solo mirar.
Gonzalo Ramón es un privilegiado porque posee ese don.
Oscar Delavault